Envidia Fer © 2010 jakpot. All rights reserved.

La Envidia

Envidia

Miro la tierra entre mis uñas y sólo puedo preguntarme porqué. Por qué ella y no yo, qué es lo que la hace tan especial. ¿Es que no hay justicia en este mundo, en este universo árido y extenso regido por reglas ajenas a nuestra voluntad?

Me duelen los nudillos y los miro sin reconocerlos, demasiado enrojecidos para ser míos. Una neblina espesa se apodera de mi mente impidiendo que los pensamientos fluyan con normalidad.

Trato de quitarme la oscura tierra de mis dedos frotándolos contra el vestido pero es inútil, la arena no desaparece. Suele ocurrir lo mismo con las afrentas, se clavan en nuestra alma lacerándonos como un cuchillo y dejan heridas abiertas, invisibles a la vista pero inmutables al paso del tiempo.

“Yo lo vi primero, lo quiero para mi, es mío”, el pensamiento resuena una y otra vez en mi cabeza de manera recurrente, como una vieja canción que se niega a abandonar nuestra cabeza sin importar los esfuerzos. Había tejido planes para el futuro, construí castillos de sueños repletos de altas torres rematadas con minaretes de esperanza y rodeado de sólidas murallas de deseos a su alrededor y, sin embargo, todo se vino abajo en un instante.

¿Qué es lo que ha pasado entonces?

Le veo acercarse. Ella le espera radiante, él parece feliz como nunca antes lo había visto, nunca conmigo. Los dos tan enamorados…

Me duele el pecho, como si dos enormes cadenas me apresaran, el aire no acude en mi ayuda y siento que el mundo entero da vueltas a mi alrededor. Casi puedo ver lo que está a punto de ocurrir y no puedo evitarlo. “Yo lo vi primero”

Él se arrodilla y le ofrece su amor, su alma y su corazón junto con un pequeño anillo, es el golpe de gracia a mi maltrecho corazón. “Lo quiero para mi”.

Me imagino lanzando la caja lejos, contra él, que debía ser mío. Me veo con un cuchillo afilado clavándolo en sus corazones, y me digo que tal vez así dejaran de latir al unísono…

“Yo lo vi primero, lo quería para mí, era mío…” Golpeo de nuevo la tierra impotente ante la afrenta, ante lo inevitable. La espesa neblina me devora por dentro imparable y siento que me tiemblan las piernas mientras él declara su amor con dulces palabras que debían ser para mí. Mías…

“Es mío…”. El eco de este último pensamiento antes de ser devorada completamente me recorre de arriba abajo y sé que no voy a permitir que ocurra, dejo que el sentimiento espeso y rojo guíe mis actos.”

Ernesto Martín Reche

Málaga  21-09-2010

Tras varios dias desde que se realizara la sesion, por fin llegan las primeras fotos retocadas. Con esta tanda se comienza el proyecto, en breve añadiremos las restantes. Estas corresponde a la vision de Fer Gonzalez y A. Aznarez.

En sus hilos de diario se pueden ver algunas imagenes mas ampliando la sesion y su significado.

Fernando Gonzalez Bueno

Alfredo Aznarez

Siempre nos movemos por distintos motivos, la envidia es capaz de llegar a limites insospechados, es uno de los peores males del alma del humano

Jheresay.

Share

Deja un comentario

Your email address will not be published.
Required fields are marked:*

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>